L'entreprise Schmidt

Desarrollo sostenible

pequeños gestos y grandes efectos

A base de pequeños esfuerzos, podemos adaptar nuestro modo de vida y adoptar prácticas de consumo sostenibles. El "planeta actitud" está en la cocina, más que en cualquier otro lado.

Cuerpo del mueble

Tapar las cacerolas cuando se hierve agua, supone un ahorro de gas del 30 %. Se consume cuatro veces menos energía para mantener 1,5 l de agua hirviendo si se ha puesto una tapa.

Frío

Regular el termostato del frigorífico a 4°C, es ampliamente suficiente: poner un grado menos equivale a consumir un 5 % más de energía.

Congelador

Evitar los productos congelados. Como media, el consumo de producción de frío en un hogar es de 1.100 kWh al año. 500 kWh, es la energía contenida en 40 litros de gasolina.

Clasificación de residuos

Reducir y clasificar los residuos (papel, cartón, vidrio, plástico...) en recipientes adecuados. Producimos más de 1 kg de residuos por día y por persona, es decir el doble que en 1960.

Electrodomésticos

Optar por aparatos electrodomésticos marcados con la letra A (bajo consumo energético). La clase energética va de la A a la G. Por ejemplo, un lavavajillas de clase A tiene un consumo inferior a 1,06 kWh, mientras que un aparato de clase G consume más de 2,05 kWh.

Electricidad

Utilizar bombillas fluocompactas. Son más caras pero su duración supera las 8.000 horas frente a las 1.000 de una bombilla clásica de incandescencia. Las bombillas de bajo consumo permiten un ahorro de hasta el 75 % en la factura de electricidad.

Filtros

Invertir en jarras con filtro y limitar la compra de botellas de agua. Se recicla apenas el 17 % de los plásticos.

¿sabía que...?

La iluminación ecorresponsable.

La duración de un LED es de 50.000 horas, es decir 17 años de luz durante 8 horas al día.
El LED reduce su consumo (-84% con respecto a una iluminación halógena) y su fabricación produce menos residuos. Es bueno para usted y es bueno para el medio ambiente.